DOCENCIA

Llevo más de 40 años dedicándome a este maravilloso oficio y estoy convencida de que la música es algo más que una combinación de sonidos y ritmos. La música es una filosofía de vida, es un lenguaje universal que tiene la capacidad de alterar los estados de ánimo. La vida sin música es inconcebible. Una vida sin música es un error.

Deberíamos cambiar la expresión “soy músico” por algo así como “Dedico mi vida a la música” Porque músicos somos todos.

Desde antes de nacer el latido del corazón de nuestra madre nos marca un ritmo. Y durante toda la vida la música no nos abandonará nunca.

 

¿Jugamos?

¿Por qué no dedicar un tiempo a aprender a hacerla? A tocarla, a “jugarla” como se dice en muchos idiomas.

Te invito a jugar a la música. Tanto si tienes algún conocimiento básico, como si no tienes ni idea de nada como si hiciste música de joven pero se te ha olvidado todo, cualquier momento es bueno para empezar.

No te quiero engañar: Mis clases no te van a preparar para interpretar los conciertos de piano de Rachmaninov en el Carnegie Hall. 

Para eso están los conservatorios y las escuelas municipales.

Yo te ofrezco un viaje hasta donde quieras llegar. Se trata básicamente de disfrutar tocando y hacer disfrutar a quien nos escuche. Tu eliges el repertorio. Yo te preparo partituras adaptadas a tu nivel, que se irán enriqueciendo a medida que vayas adquiriendo destreza. Todo depende de ti, del tiempo que quieras dedicarle y hacia donde quieres orientarte.

Hay quien quiere aprender a acompañar a un cantante, o acompañarse sus propias canciones. Hay quien está muy interesado en la teoría o quien quiere aprender a analizar piezas musicales para disfrutar plenamente de la experiencia de la escucha.

No buscamos metas, buscamos un camino agradable. Estaré encantada de acompañarte.

No me esperaba encontrar el momento de aprender a tocar el piano, pero con el confinamiento he tenido la oportunidad. Ahora llevo dos meses de clase. ¡¡¡ Estoy aprendiendo y disfrutando muchísimo!!!

Elisenda

sénior . ningún conocimiento previo